CBD Oil medicinal

El CBD es uno de los más de 113 compuestos químicos que contiene la planta de cáñamo. No es psicoactivo, a diferencia del THC (uno de los cannabinoides del cáñamo que es lo que produce ciertos efectos alucinógenos y lo que hace sentir a la gente “colocada”).

Numerosas investigaciones respaldan el uso terapéutico del CBD para distintas enfermedades, que van desde la esquizofrenia hasta la diabetes, pasando por el Alzheimer, el Parkinson y diferentes tipos de cáncer.

El CBD se consigue, según la empresa fabricante, en diversas presentaciones tales como aceites, tinturas o en cápsulas, siendo el aceite una de las fórmulas más exitosas para la administración del CBD.

Qué es el CBD Oil medicinal

Como lo apuntamos antes, el CBD es el componente del cannabis que ayuda en muchas condiciones médicas pero sin el efecto psicoactivo. Con frecuencia, el CBD se extrae y se mezcla con aceite (como el de la semilla de cáñamo) o el MTC a base de coco, para crear el CBD Oil medicinal.

En otras palabras, el aceite de CBD se refina con diversos aceites vegetales (coco o incluso aceite de oliva virgen extra) y una base de pasta pura de CBD que previamente se extrajo del cannabis.

Además, con el aceite es muy fácil administrar correctamente la dosis diaria pues los frascos incorporan un cuentagotas con los que podemos controlar la cantidad exacta de CBD y aplicarlo debajo de la lengua con mucha comodidad.

Cómo se administra el CBD Oil medicinal

Este aceite lo puedes consumir de distintas maneras. La primera es a través de productos comestibles, como caramelos o gominolas; en tinturas, y en este caso recomendamos hacerlo sublingualmente, es decir, bajo la lengua, pues de esta forma el cannabinoide evita el hígado (lugar donde su procesamiento puede eliminar parte de su eficacia).

Otra manera de tomar el CBD Oil medicinal es con píldoras o pastillas con la debida concentración de CBD o inhalando vapor de CBD. La forma menos habitual de consumir el aceite es aplicándolo directamente a la piel en cremas o lociones.

Qué hace este aceite

El aceite de CBD tiene propiedades de todo tipo: antitumorales (por lo cual se ha utilizado para tratar distintos tipos de cáncer, ya que el CBD puede inhibir el crecimiento de las células cancerosas, según estudios hechos en ratones), anticonvulsivas, entieméticas, antiinflamatorias, antisicóticas y analgésicas, entre muchas más.

El rango de enfermedades es muy amplio, y su uso ha sido aconsejado para la epilepsia, esclerosis múltiple, glaucoma, anorexia, insomnio y depresión, y para controlar el dolor.

El aceite que compremos debe ser 100% orgánico, elaborado bajo las más estrictas normas de calidad, libre de agentes químicos como herbicidas o pesticidas, pero también de rastros de THC.

Hay concentraciones que van del 4% hasta 24 o más, y cada concentración se administra de forma distinta (es aconsejable que consultes a un médico para tu dosis). Incluso hay una concentración del 5% especialmente diseñada para mascotas.

Para condiciones y dolores leves, recomendamos una concentración del 4%. Para condiciones moderadas, del 10% y para condiciones crónicas y severas, la concentración del 15%. Es indispensable que tu médico sea quien establezca las dosis y la concentración.

En cuánto tiempo se siente el efecto

Depende, claro está, de la forma en que lo tomemos y la dosis, de la concentración de CBD y el tipo de producto (tintura, aceite o cremas) pero por lo general entre 5 y 60 minutos podremos advertir el efecto que causa. Naturalmente, también influye nuestro propio organismo.