Diferencia entre CBD y THC

Hay una gran diferencia entre CBD y THC, aunque ambos sean cannabinoides del cannabis sativa. Los cannabinoides son los compuestos naturales del cannabis, entre otros 100, como el CBG, el CBC, etc.

CBD es la abreviatura de cannabidiol, y THC de tetrahidrocannabinol, o delta-9-THC. Ambos se pueden extraer de las semillas y otras partes de la planta. De forma natural, en las plantas, las cantidades de THC son superiores al CBD, y por eso principalmente se la busca: para fines recreativos.

Diferencia entre CBD y THC

CBD VS THC

Propiedad psicoactiva

Una de las principales distinciones entre ambos cannabinoides es la propiedad psicotrópica: el CBD no produce ningún efecto psicoactivo, en cambio, el THC sí. De hecho, es el cannabinoide responsable del “colocón” que da el consumo de cannabis.

Aunque el CBD tiene propiedades analgésicas y calmantes, no contiene sustancias alucinógenas que alteran la percepción de la realidad, como el THC, que interactúa con los receptores de las células nerviosas y libera dopamina.

El THC estimula el sistema endocannabinoide y a las enzimas responsables de su degradación, y a través del SEC produce sus conocidos efectos psicoactivos.

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Propiedades terapéuticas

El CBD contiene múltiples propiedades que funcionan para tratar algunas enfermedades. El THC, por su parte, si bien coadyuva en los procesos terapéuticos en presencia del CBD, y contiene propiedades curativas, estas se ven opacadas por el efecto psicoactivo.

Por otra parte, al ser el THC responsable de los efectos psicoactivos del cannabis, muchas veces tiende a detonar procesos psicóticos o paranoides en el consumidor. Por lo tanto, no es recomendable para pacientes que sufran de esquizofrenia u otro trastorno mental, al menos sin orientación médica.

Esto entraría dentro de los efectos secundarios del THC. Los efectos secundarios del CBD pueden ser somnolencia, disminución del apetito o diarrea, pero por lo general, y dependiendo de la persona, estos síntomas o no aparecen o son muy suaves.

Diferencias entre CBD y THC no psicoactivo

Uso

El THC, incluso el extracto, se utiliza sobre todo con fines recreativos. Sus efectos sobre el sistema nervioso central comienzan entre los 10 y los 30 minutos de la ingestión, y pueden durar hasta 2 horas.

El CBD se usa solo para fines medicinales.

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Situación legal del CBD y del THC

Esta es una de las diferencias entre CBD y THC más notables: la situación legal de su consumo. El cannabis utilizado con fines recreativos es ilegal en la mayoría de los países.

Sin embargo, el extracto de THC puede conseguirse y venderse libremente en muchos países.

Por el contrario, el CBD fue sacado de la lista de estupefacientes, sobre todo el aceite de CBD extraído de las semillas y hojas del cáñamo. Los productos derivados del cannabis que contienen menos del 0.0 5% de THC son legales en todas partes.

Hay presentaciones en donde la proporción de CBD y THC son 1:1, y no hay restricción ni en su venta ni en su consumo.

Esto es debido, mayormente, a lo que se comentó al principio: en conjunto, el THC potencia sus propiedades terapéuticas en presencia del CBD, y este neutraliza y minimiza las propiedades psicoactivas del primero.

Es recomendable acudir a productores legítimos y reconocidos, para que los porcentajes de ambos cannabinoides sean adecuados para la salud.

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Del THC al CBD

Cuando nos hablan de marihuana pensamos que existe un solo tipo y que solo ocasiona los conocidos “subidones de felicidad”, científicamente llamados efectos psicotrópicos. Sin embargo, la realidad es muy diferente. En el cannabis existen alrededor de 100 cannabinoides, como el CBG, CBC, CBN, THC o el CBD, cada uno con diversos efectos y beneficios. Y si, el cannabis tiene sus beneficios físicos y mentales, no solo causa efectos psicotrópicos. Además, hay alternativas para disfrutar exclusivamente de los beneficios sin la necesidad de sufrir efectos psicológicos y fisiológicos.

De los 100 cannabinoides podemos destacar dos, en específico: el THC (Tetrahidrocannabinol) y el CBD (Cannabidiol). El THC es el componente del cannabis que causa la psicoactividad, ya que estimula directamente los receptores mentales, y es capaz de influenciar la concentración, la memoria, el apetito, el dolor y el placer. Este componente se encuentra en la mayoría de los productos con marihuana, y es usado para fines recreativos, pero también con ciertas aplicaciones medicinales. La única desventaja de este cannabinoide es su psicoactividad, haciendo que las personas desconfíen de utilizar este compuesto.

Si llegaste hasta aquí, sabes de los grandes beneficios que aporta la marihuana. Es un excelente analgésico, antinflamatorio, antioxidante, antibacteriano, entre otras. Son muchas las razones por las cuales consumir cannabis, pero sabemos que la limita su psicoactividad.

¿LOS BENEFICIOS DEL CANNABIS SIN PSICOACTIVIDAD?

El otro cannabinoide destacable del cannabis es el CBD, un componente que no es psicoactivo y puede llegar a reducir los efectos del THC. Este elemento de la marihuana, por si sola, es el causante de la mayoría de los beneficios del cannabis, y al no tener THC, no debes preocuparte de los efectos psicotrópicos. Por esto, el CBD es utilizado ampliamente para fines medicinales.

Gracias al CBD las personas pueden disfrutar de los beneficios del cannabis sin ninguna preocupación. De hecho, muchas personas han pasado de consumir el cannabis tradicional, rico en THC, a consumir exclusivamente CBD. Y es que, si tu consumes marihuana solamente por sus beneficios, no te hace falta la experiencia psicoactiva; eso es para las personas que quieren disfrutar y vivir el efecto.

Debido a esto, le hemos preguntado a dos usuarios comunes del cannabis que pasaron de consumir marihuana con THC a consumir CBD. Esto nos adentrará en las diferencias de los compuestos y en los beneficios que podremos obtener al cambiar de cannabinoide.

ANA MARÍA

La primera persona que nos contará su experiencia es Ana María Roció, una diseñadora gráfica de Barcelona de 27 años. Veamos que hizo a Ana, una persona que consume por recreación, cambiar el THC por el CBD.

Mi consumo habitual de cannabis es para fines recreativos. Es algo que consumo normalmente en casa mientras estoy en la sala viendo alguna serie con mi pareja, antes de dormir, o con colegas del trabajo en una noche de fiesta. La sensación que me genera siempre me ha agradado, incluso me gusta más que el alcohol. No recuerdo alguna vez que me haya caído mal, y puedo presumir de que nunca me ha hecho sufrir un mal rato o haberme hecho volar tanto. En general, el efecto del cannabis me ayuda a relajarme luego de un día difícil, a aumentar mi creatividad y productividad, e incluso me ayuda a dormir mejor. En todos los años que llevo consumiéndola solo puedo decir que me ha dado experiencias maravillosas, más si la junto con otras pasiones mías como la música o la pintura.

Sin embargo, tenía un problema con esto. A pesar de que el efecto y el sabor de la marihuana normal, la cual es rica en THC, me gustaba más que el del hachís, normalmente optaba por usar este último, ya que en ocasiones el efecto de la marihuana resultaba muy fuerte e incontrolable. Normalmente cuando quiero relajarme o concentrarme no necesito de una experiencia psicoactiva. Es más, esta me causa resultados adversos a los que busco, por ello solía optar por el hachís, el cual tiene un efecto más estable.

Un paso adelante

Y es gracias a su nulo contenido de THC, la causante de la psicoactividad. Ahora puedo disfrutar sin problemas del sabor y efecto de la marihuana. Desde que consumo esta variedad de cannabis puedo sentir mayor control de los efectos que generan estas sustancias. Por supuesto, en el mercado te vas a conseguir con una gran variedad de productos que contienen distintas concentraciones de CBD. Hay productos con CBD que considero potentes debido a su alta concentración, algo que para ciertos momentos no es la ideal. Pero el CBD es un producto flexible, y existe una gran variedad de opciones y presentaciones donde podemos elegir desde la cantidad de concentración hasta la forma de uso, algo genial ya que puedo elegir la que más se adapte al momento en que la quiero usar.

En general, el CBD me da un suave efecto que hace funcionar a mi cuerpo mejor, de forma más sincronizada. El CBD es un cannabis que no se concentra solo en la cabeza, una vez consumido puedes sentir como inunda al cuerpo de relajación y euforia, algo que a mi me da soltura a la hora de ponerme a diseñar.  

LA PRIMERA

Ana nos comenta como fue su primer encuentro con el CBD. Además, nos cuenta como esta influyó positivamente en el transcurso de una semana.

Aún recuerdo el primer día que consumí CBD. Recuerdo que esa noche estaba saliendo de la oficina, y veo que uno de mis colegas llevaba un paquete con flores CBD. Muy curiosamente le pregunto de que se trataba, y el tan solo dijo “Pruébalo y veras”. Yo toda confundida le cuento mi experiencia, pero al él insistir que la probara, pues lo hice, y no me arrepiento, de hecho, le sigo agradeciendo.  Cuando llegué a casa esa noche tome unas cuantas flores que me había dado y las cargue en el vaporizador. Luego de unos minutos sentía como la presión del cuerpo se iba reduciendo. Era tal su efecto antinflamatorio que el dolor que sentía en los pies, producto de los tacones, iba desapareciendo. Me senté en el sofá, muy relajada, sintiendo como mi cuerpo asimilaba el CBD.

En eso entra mi pareja, acompañado de su hermano. Para ese momento se me había olvidado que tendríamos invitados. Y yo estaba muy preocupada de que me viera colocada o anestesiada, ya que sentía que me iba a dormir. Pero impresionantemente ocurrió lo contrario, al levantarme del sofá me sentía despierta de nuevo, con las energías cargadas, me sentía mejor que recién levantada de una siesta. Luego pude atender a la visita sin problemas, llena de energía y con buen rollo.

Al día siguiente también la probé, pero antes de hacer ejercicio. Quería ver si me daba el mismo subidón de energía y me ayudaba con la rutina. Y efectivamente, con una carga en el vaporizador sentía mi cuerpo sincronizado, y con ganas de hacer ejercicio. Lo curioso es que luego de hacer mi rutina normal, no había quedado agotada, es más, podía hacer un rato más de cardio, algo que nunca pasa. Al segundo día usando CBD puede confirmar que esta no solo te ayuda a hacer las cosas, sino que te empuja a hacerlas.

Una pequeña diferencia

En los días siguientes consumí una carga de baja concentración antes de salir a trabajar, y por supuesto se vieron los efectos. Ese primer día en el trabajo, que en realidad era el tercer día probando el CBD, trabaje con mucha más energía. Además, mi creatividad estaba por las nubes. Yo soy diseñadora gráfica, y parte de mi trabajo es ser creativa, pero con el estrés y agotamiento esto resulta difícil. Pero el CBD me ayudó a despegar los problemas, y dejo que me concentrara concretamente en trabajar. 

Con cada día de uso el efecto del CBD mejoraba. Al cuarto día de uso las horas de trabajo se sentían cada vez más cortas. Llegaba a las 8 a la oficina, me concentraba en la computadora, y ya cuando levantaba la cabeza eran las 12. El tiempo se pasaba volando, algo que no me ocurría seguido. No se si era el estrés, la tensión del trabajo, o mi hiperactividad, pero las horas en la oficina se me hacían largas. Pero ya notaba que podía sentarme toda la mañana, relajarme y simplemente concentrarme, ya no me distraía con facilidad o veía seguido el móvil, simplemente trabajaba serenamente, algo inédito en mí.

Otra cosa que note al día siguiente, es decir al quinto día usando CBD en concentraciones bajas, fue que mi atención sobre las cosas que hacía había aumentado. Y esto se podía suponer, pero ese día ocurrió algo distinto que me ayudó a darme cuenta. Ese día se realizó la reunión semanal de la oficina. Normalmente salía cansada y colapsada de información, se podría decir que salía perdida de la habitación. Pero en esa ocasión fue todo lo contrario, salí clara y con la cabeza ordenada. 

Soy de las que preguntaba a cada rato las cosas, porque se me olvidaba, pero gracias al CBD esto ha cambiado. Ahora siento que puedo recopilar y analizar mayor información. Aún no sé si sea porque el CBD es un buen estimulante mental, o porque me liberó de todas las cargas y problemas que no me dejaban sacar mi potencial. Pero si es claro que el CBD marcó una diferencia en mi rutina.

LOS BENEFICIOS

Esos cinco primeros días consumiendo CBD descubrí algunas de las principales virtudes de este producto. Y digo algunas porque en semanas siguientes vi como me ayudaba con otros problemas, como la ansiedad. Esto es algo que me afecta a menudo, o bueno, a la mayoría de las personas actualmente. La ansiedad es una sensación terrible, que algunas veces no desaparece fácil, pero, descubrí que el CBD puede causar un alivio. Cada vez que me sentía ansiosa o desesperada, un porro de CBD me ayudaba y me enfocaba. También pude experimentar los efectos del CBD a la hora de dormir. Esa primera semana solo consumía el CBD por la mañana, y era de esperarse que ya para la tarde gran parte de los efectos desaparecieran. Pero cuando llegaba la noche, sentía aún mi cuerpo relajado, lo que me ayudaba a dormir mejor. 

En el sexto día había decidido dar un descanso a las dosis. Todo transcurrió normal, no me dio alguna abstinencia o efecto raro de no usarla. De hecho, estaba relajada, y no creo que sea porque el CBD seguía activo en mi cuerpo. Más bien pienso que luego de una semana de uso, donde funcionó como soporte para mis actividades rutinarias, hizo que mi cuerpo y mente se cansaran menos y que acumularan menos tensión, lo que en el fin de semana se refleja en mayor descanso. Es decir, hasta luego de usar CBD, cuando los efectos directos desaparecen, aún se puede gozar de algunos de sus beneficios.

A la mañana siguiente, el séptimo día, mi pareja se levanta y me comenta que había dormido bien, pero que durante esa semana en particular había dormido mejor. Él estaba confundido porque no le encontraba una lógica, nada en su rutina había cambiado. Pues ahí entro en conciencia de que esa semana no estaba completamente sola cuando consumí CBD, ya que él estaba conmigo. Y al compartir los mismos espacios, él siempre llegaba a adsorber algo del compuesto sin saberlo. Luego que le conté la razón por la que dormía mejor todas esas noches, se pasó conmigo a la onda CBD.

LAS FORMAS 

Luego de esa semana, y motivada ha seguir utilizando el producto, investigue en línea para comprar más. Me sorprendió la cantidad de productos, de distintos tamaños y presentaciones, que contenían CBD. Esa semana solo había experimentado la vaporización de flores CBD, pero en las semanas siguientes probé los porros CBD. Estos lograban los mismos efectos del vaporizador, pero sus resultados eran mucho más rápidos. También le di la oportunidad a los aceites con CBD que se pueden utilizar tanto de forma externa como sublingual, siendo esta última la más efectiva. 

Hubo una oportunidad donde mi pareja tuvo una fuerte caída, y las cremas analgésicas no daban buenos resultados, así que aprovechamos para estrenar las cremas con CBD. En general, resultó muy efectiva, logró calmar al dolor y desinflamar el golpe, algo que los medios tradicionales no estaban logrando. Por otro lado, estas cremas y los aceites se complementan con otros compuestos que ayudan a resaltar las virtudes del CBD. Así que no dude en probar estos productos, porque son muy buenos.

MANUEL

Nuestra siguiente experiencia nos la aporta el escritor creativo Manuel Manuel, originario de Murcia, pero residente en Madrid, de 34 años. El cannabis entró a su vida motivado a ciertas dolencias crónicas, ya que los medicamentos tradicionales no lo ayudaban correctamente. EL THC ha sido su tratamiento para el dolor por algunos años, así que nos contará porque lo sustituyó por el CBD.

Mis experiencias con el cannabis empezaron hace algunos años, cuando aún se necesitaba acudir al mercado negro por el producto. Para entonces, no había o se encontraban los cannabis con alto contenido de CBD o con apenas algo de CBD. No era lo mas conocido en ese momento, todos se iban por lo tradicional, que al final, era lo que se vendía. 

Recuerdo que la primera vez que consumí CBD fue a través de un aceite. Para ese momento no me pareció la gran cosa, pero por curiosidad, llegue a montar un pequeño cultivo en casa. Desde entonces, empecé a tener un mayor y mejor conocimiento sobre las diferentes cepas del cannabis y aquellas con alto contenido en CBD.

Pero por la falta de conocimiento, o quizás una mezcla inadecuada, las cepas de CBD que cultivé no me daban buenas experiencias. Para entonces pensé que las personas exageraban sus efectos. Debido a esto, nunca me había planteado consumir exclusivamente CBD, y menos durante una semana entera. Tarde o temprano, siempre recurría al cannabis tradicional con THC. Pero, a insistencia de un amigo que conocía el poder del CBD y las dolencias crónicas que padezco, me hizo plantearme consumir exclusivamente CBD por 24 horas. Claro, esta vez utilizando un extracto con una concentración comprobada de CBD.

EL INICIO DE LA AVENTURA

Al igual que a Ana, Manuel inició su experiencia en el CBD a través de la insistencia de un amigo. El nos cuenta que su falta de interés hacia el CBD se debía a que no había tenido buenos resultados con los compuestos artesanales hechos por él, y tenía la angustia de no poder controlar sus dolores crónicos con solo CBD. Pero eso cambió durante su primera semana probando el extracto comprobado de CBD, veamos que nos cuenta.

Esas primeras 24 horas consumiendo CBD, que luego se convertirían en una semana entera, comenzaron una mañana cuando me estaba tomando mi café. Mientras me hacia el desayuno, tomé el extracto y lo empecé a vapear. Recuerdo que luego de comer, que me estaba tomando mis pastillas diarias, empecé a notar una sensación diferente que me agradaba.

Entre las pastillas que me tomaba estaba el omeprazol, un protector gástrico, que lo había empezado semanas atrás por un dolor estomacal. Pero lo había dejado de tomar unos días antes porque sentía que me empezaba a obsesionar, y tenía un presentimiento de que me estaba haciendo daño.

No se decirles si al dejar de tomar la pastilla se me aumentó o redujo el dolor, pero se decirles que esa mañana desapareció. Luego de consumir el CBD recibí un alivio estomacal que no había logrado antes. Estaba alucinado, tenía meses sin sentirme así. Las mañanas eran normalmente complicadas con el dolor, era una molestia comer, pero tenía que hacerlo para tomar mis medicamentos. Ese día fue completamente distinto, tome el desayuno, los medicamentos, más café, y mi estomago estaba como si nada. Ahora que les cuento esto, me arrepiento de no haber consumido CBD antes.

Como cada día luego de desayunar, hago una pequeña serie de estiramientos, los cuales me resultaron fáciles de hacer ese día. Inicialmente pensé que la facilidad se debía que no sentía ningún malestar estomacal. Pero al segundo día tomando CBD, y si, continúe consumiendo exclusivamente CBD, me di cuenta que la agilidad de los estiramientos no se debía a la ausencia de dolores, sino que el compuesto me otorgo una mayor elasticidad muscular. El CBD es conocido como un antinflamatorio natural, pero nunca había pensado que tendría un efecto tan notable. Consiguió, de cierta forma, ablandar y relajar mis músculos, lo que además de ayudarme a hacer más fácil mi rutina, me alivio los dolores musculares más crónicos.

INSPIRACIÓN

Al día siguiente seguí tomando el CBD. En el tercer día utilizándola, llegué a la conclusión que era la mejor solución para atender mis malestares estomacales y dolores musculares. Sin embargo, ese día descubrí otro beneficio del CBD. Todo empezó cuando comienzo a trabajar, yo soy escritor y normalmente trabajo desde casa, así que normalmente vapeo mientras trabajo. Esto lo hacía por mera recreación, ya que no sentía mayor efecto. Pero al empezar a vapear el CBD sentí que las cosas cambiaban. 

Ese día me senté en el ordenador, a terminar unos artículos pendientes. Normalmente excedo el tamaño requerido de los artículos, me gusta hablar mucho y contar mis investigaciones, pero lo que ocurrió ese día era inédito. En apenas 6 horas, que se pasaron volando, había convertido un artículo que era de 2.000 palabras en uno de 5.000 palabras. Ese tipo de inspiración era algo nuevo en mí, y no la podía creer.

Pero hay algo curioso en todo esto, solo tuve que cambiar el extracto del vaper dos veces, cuando en otras circunstancias, que consumía extractos con THC, lo cambiaba hasta 3 o 4 veces. Fue tal el efecto del CBD que no necesité triplicar mi consumo de cannabis para poder sobrellevar mis dolores, que en esos 3 días había visto mitigados y casi olvidados.

Al cuarto día con CBD no solo me di cuenta de que aumentaba mi inspiración y concentración, sino que también me subía el ánimo. Mientras vapeaba, podía notar como el CBD ocasionaba ciertos subidones de felicidad, que eran diferentes al cannabis normal, el cual también me las ocasionaba, pero venían ligadas con cierto nerviosismo. 

EL REGRESO

Luego de una fructífera y alegre mañana, eran las 2 del cuarto día, y sentí algo curioso: hambre. Puede parecer normal, pero gracias a los dolores estomacales esa sensación era inexistente en mí. Y rebobinando los días pasados, si había notado cierto aumento del apetito. Nuevamente sentía la sensación de querer comer, algo que me frustraba ya que me encanta la comida, pero mi estomago me lo impedía. Algo curioso es que mi apetito era por cosas saladas, algo peculiar ya que si consumes los cannabis tradicionales con THC tiendes a tener antojos dulces. Ya no recuerdo cuantos platos comí ese día, pero se que fue algo extraordinario.

ALIVIO

Las razones por las que consumo cannabis son amplias, pero realmente la uso por sus beneficios médicos. Hace algunos años tuve un grave incidente en la pierna, y a pesar de que lo más grave haya pasado, aún siento las secuelas de ese accidente. El dolor en la pierna es insoportable, con días buenos donde puedo caminar normal, y días malos donde no me puedo levantar de la cama. Y no solo debo lidiar con el dolor, ya que también debo afrontar la ansiedad, el estrés y el insomnio que genera. Vivir con dolor nunca es fácil.

Recuerdo que al quinto día usando cannabis fue difícil. Fue uno de esos días donde el dolor era tan fuerte que no me podía levantar de la cama, ni para ir al baño. Fue una situación difícil. Normalmente trato de relajarme, tomar calmantes, o fumar algo de cannabis. Ya llevaba varios días utilizando CBD, y como todo había salido bien, decidí probar definitivamente sus beneficios para esta situación. Con las fuerzas que me quedaban, logre levantarme e ir por lo que me quedaba de extracto en el vaper.

Con las primeras jaladas ya empezaba a sentir el efecto analgésico del CBD. Poco a poco recuperaba el control de la pierna, comenzaba a moverla sin mayor dolor. Ya podía ir al baño o prepararme el desayuno sin mayor inconveniente, pero aún con dolor. Mientras estuve cocinando, y entre que comía y leía las noticias jalaba del vaper. Y no fue hasta que se acabo el extracto, que el vaper dejo de sacar CBD, que me di cuenta que el dolor había desaparecido notoriamente. Ya no era un dolor fuerte e insoportable, sino una sensación de adormecimiento o contusión, lo que siento en días normales. 

El CBD logró en menos tiempo, diría que entre 30 a 60 minutos, lo que el THC no hacía en 3 o 4 horas. El resultado fue impresionante, y el efecto duró más de lo que esperaba. Recuerdo que ese día fui a comprar más CBD, por si el dolor regresaba; y cuando volví a casa en la noche, luego de haber caminado, subido escaleras, y hacer esfuerzo con la pierna, aún no sentía el malestar en la pierna.

DORMIR

Normalmente cuando me dan dolores fuertes me cuesta dormirme. Y antes, cuando consumía THC, debía vapear ciertas cargas para poder reducir apenas el insomnio. Esta vez hice lo mismo, pero con el CBD. Me acosté en mi cama, cargué el vaper, lo encendí, y me puse a ver el techo. Creo que no habían pasado ni 10 vapeadas cuando ya estaba dormido. Cuando me levanté al día siguiente, que tomé conciencia de lo que ocurrió, no podía creerlo. Me había quedado dormido muy fácil. 

Normalmente el CBD se usa para activarte y darte energía, pero en ciertas circunstancias, la relajación que te genera es capaz de ayudarte a conciliar el sueño, diferenciándolo del THC. Mientras que uno cambia la percepción sensorial y te causa una euforia, que más que dormir te hace desmayar, el CBD alivia tu ánimo, te proporciona una profunda sensación de relajación y calma, que si te hace dormir. Llevo tiempo probando diversos fármacos, recetados por médicos, que no han logrado hacerme dormir, y nunca se me hubiera ocurrido que el CBD, aparte de ayudarme con los dolores, me iba a funcionar como regulador de sueño.

¿QUÉ PASA SI FUMAS DEMASIADO?

Cuando consumes productos tan efectivos como el CBD, pueden existir momentos donde por distracción o por necesidad de mejorar llegamos a consumir de más. Manuel nos habla de como ha vivido estas experiencias que, a pesar de no ser peligrosas, siempre es importante conocer.

Algunas veces me ocurre que estoy tan concentrado en algo mientras vapeo que consumo grandes cantidades de CBD. Como es de esperar, mientras más consumes, más amplificados sentirás sus efectos. Sentirás como te adórnese o relaja más de la cuenta, o tal vez te deje dormido, pero no pasara de ahí.

En mi caso, a pesar de las altas dosis que consumo a menudo, nunca he llegado al punto de extrema relajación. También depende de como lo consumas, porque vapear CBD logra una efectividad entre media y alta, pero si fumas las flores puedes encontrar resultados más fuertes. Así como si usas cremas o aceites con CBD, por demasiado que te coloques, nunca sentirás mayor cambio o efectos sobredimensionados. 

En una oportunidad, reunido con colegas, pude fumar y ver a varias personas fumar una gran cantidad de flores CBD, y no observe o experimenté mayores efectos más que relajación intensa hasta un punto que me genera sueño. Pero el sueño no es causado directamente por el CBD, sino por la relajación corporal que genera, que indirectamente hace que el cerebro se desacelere, lo que ayuda a conciliar cierto descanso que te hará dormir. Eso sí, te hace dormir por periodos largos, pero tampoco es algo anormal.

SI QUIERES EXPERIENCIAS TAL VEZ NO SEA LO TUYO

Tanto Ana, como en este caso Manuel, nos recalcaron que existe una clara diferencia entre el THC y CBD. Nos reafirmaron que si buscas entretenerte con cannabis el CBD no es lo ideal. El CBD es para poder obtener exclusivamente los beneficios que puede aportar el cannabis. Y a pesar de que también usen el CBD para fines recreativos, no es por la experiencia psicoactiva, sino porque les da más energía y los relaja más a la hora de realizar alguna actividad. Veamos que más nos cuenta Manuel.

Una persona promedio necesita consumir al menos 3 gramos de CBD para lograr un subidón comparable a lo que consigues con 10 miligramos de THC. Y a pesar de todo, esa energía es apenas notable, ya que las personas necesitan al menos 40 miligramos de THC para sentir una experiencia psicotrópica. 

Algo que es importante decir, que muchas veces se pasa por alto, es que los productos CBD siempre pueden traer algo de THC, pero su cantidad es mínima, menos del 0,2%. Esa cantidad es insignificante e imperceptible, no puedes tener experiencias psicotrópicas con esa cantidad, ni con altas dosis. Necesitarías consumir tanto CBD que no llegarías ni a consumirlo, ya que los efectos relajantes te harían dormir antes de que consumieras lo que necesitas para un subidón.

La forma para sentir una leve sensación psicotrópica es si fumas o vapeas las flores de cáñamo que son ricas en CBD, que pueden contener una cantidad relevante, pero a la vez insignificante, de THC. Por esta razón las personas que fuman o vapean flores CBD pueden ser las más cercanas a sentir cierta sensación psicotrópica.

Pero eso no es todo, resulta que la mayor parte del THC que contenga la flor de CBD se puede quemar en el proceso de combustión, lo que reduce aún más las probabilidades de sentir subidones. Necesitarías fumar entre 5 a 6 gramos de flores CBD para sentirte colocado. Algo que seria imposible, como les comenté, ya que quedarías dormido antes.

Esa puede ser la ventaja de fumar el CBD, que te da la seguridad de no consumir THC, ya que puedes quemar cualquier residuo por insignificante que sea. Además de que los beneficios que aporta se pueden reflejar más rápido porque se están aspirando.

Es por esto que no te recomiendo consumir CBD si lo que buscas es una experiencia psicotrópica. Si quieres colocarte consume THC, y si te parece muy fuerte puedes equilibrarlo con cierta cantidad de CBD para reducir la intensidad. El consumo de CBD es para aprovechar los beneficios que aporta, y poderla consumir para realizar tus actividades rutinarias como trabajar, limpiar, o cocinar, ya que no te altera mentalmente y mejora tus condiciones físicas. 

DEL THC AL CBD -CONCLUSIÓNES

El uso de cannabis nos aporta una serie de beneficios que no son fáciles de acceder a través de los medios tradicionales. Tanto el THC como el CBD son cannabinoides importantes y a su forma, juegan un papel importante en los efectos y beneficios que podemos obtener a consumir cannabis. Gracias al desarrollo investigativo de estos compuestos, vemos más productos, presentaciones y formas de consumir estos compuestos. Al igual que se ha profundizado en el estudio de esto, lo que ha ayudado a aumentar su uso y conocimiento, especialmente con el CBD.

En los últimos años el CBD se ha convertido en la solución definitiva de aquellas personas, como Manuel, que buscaban el cannabis como una solución medicinal. Además, ha impresionado a las personas que consumían marihuana recreativamente y que, como Ana, han incluido el CBD en su lista de consumo para aprovecharse exclusivamente de los beneficios.

A pesar de que cada persona tiene experiencias distintas con el CBD, es claro que consumiéndola notarás cambios positivos en tu vida diaria. Recordemos que este compuesto es ampliamente estudiado por la comunidad científica por su efectiva interacción con nuestro sistema endocannabinoide, ya que estimula, activa, reequilibra y restaura algunas funciones fisiológicas que son primordiales para nuestro cuerpo. 

Otra ventaja del CBD es la flexibilidad de formatos, cantidades y presentaciones, lo que no limita tus posibilidades de consumo. Ya no te verás obligado a fumar o vapear, sino que también tendrás la opción de aplicarte cremas o bálsamos o ingerir aceites con concentraciones certificadas de CBD. Si haces un corto recorrido por FarmaCBD.es podrás ver la amplitud de productos que contienen este componente.

Por otro lado, el CBD goza de una situación más privilegiada a nivel legal, ya que el THC, a pesar de conseguirse y poderse comprar en la mayoría de países de la Unión Europea, solo se consigue en productos con una presentación máxima del 0,2% de THC. Por el contrario, el CBD no se encuentra en la lista europea de estupefacientes, por lo cual puede ser adquirido y utilizado sin ninguna restricción.

Gracias a su creciente popularidad podemos estar seguros de que el CBD, debido a sus beneficios únicos, empezará a formar parte de la rutina diaria de muchas personas, ya sea usándolo para reducir el estrés o para aliviar cualquier tipo de dolor.